La elegancia está en la calma

Vivir con calma y no ir de prisa, ahí radica la elegancia y un tanto la riqueza, el poder ir despacio, con calma, sin prisa, a paso tranquilo.

Esa es la elegancia y sobre todo la riqueza en estos tiempos de prisa, de inmediatez y de esclavitud en la inmediación.

Somos esclavos de nuestro correo, de nuestro twitter, de nuestro facebook, de nuestro snapchat, de nuestro instagram, y cuantas otras cosas más que tenemos que alimentar. Alimentar al monstruo de la inmediatez nos ha llevado a la dependencia y satisfacción momentánea, todo es de prisa, sin saborear el presente.

La calma y el paso constante con calma los veo como un síntoma de riqueza, ya sea una riqueza espiritual que se manifiesta en una riqueza personal, hay muchas personas que logran mucho no tanto porque hacen mucho y rápido, sino porque hacen poco y de manera selectiva, sin estar distraído.

Pero la vida es un reto, ante tantas cosas que pasan tan rápido como podemos sentir nuestros pies que tocan la tierra, nuestros pasos que nos llevan en movimiento, nuestro respirar que invade nuestro cuerpo, ir siempre para arriba y para adelante es lo que se nos ha enseñado, pero por qué no podemos ir en círculos.

La circularidad de la vida tiene su magia, tiene su dicha, hay inviernos, hay primaveras, hay otoños y hay veranos, a los que siempre pasamos todos los días, de manera fugaz, pero de vuelta en vuelta, cada día más viejos cada día más pesados, cada día más rápido, y un día, se fue, todo se va, el presente es un instante no vivido, el futuro es una anécdota no contada y el pasado es un promisorio jamás sentido.

La vida y el ir despacio es un arte, para lo cual nos hemos engañado, tenemos miedo a decir que no estamos haciendo mucho por miedo a dejar ver a las personas que no tenemos grandes ocupaciones, siempre después de un saludo, o un ¿cómo estás?, respondemos: “con mucho trabajo”. Pocos desafían diciendo, meditando mucho, con tiempo para pensar.

En estas vísperas, espero que tengamos tiempo para pensar, para estar en calma y para meditar, el hacernos presentes.

 

 

4 comentarios sobre “La elegancia está en la calma

  1. Caray Guillermo, excelente reflexión, lo más curioso es que “estoy ocupado” jajajaja. He estado a punto de no leer tu publicación “porque no tengo tiempo” jajajaja, madre mía, vaya esclavitud con el tiempo. Sin embargo comencé a leerlo y dije, para máquinas (además estoy escuchando de fondo las cuatro estaciones de Vivaldi, vaya coincidencia) y he disfrutado el momento como no lo puedes imaginar. La vida y como llevarla, hasta donde tendré la sabiduría para lograr disfrutar el presente…Saludos.

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