Algunas cuestiones filosóficas sobre adjudicación internacional

He de decir entre paréntesis que en música de fondo al escribir tuve el gran privilegio de escuchar el nuevo álbum de Yann Tiersen, EUSA, formidable, y acompañado de un buen café aromático colombiano. Los milagros de la tecnología, política y comercio.

Hoy leyendo sobre algunos temas filosóficos sobre adjudicación internacional, encontré que es bueno volverse a preguntar, si existe alguna tarea filosófica sobre la tarea de adjudicar a nivel internacional.

Esta tarea filosófica se relaciona a dos grandes puntos, el primero; explicar el papel que juegan las cortes y cómo los jueces deciden sobre asuntos llevados a su jurisdicción y por el otro lado, cómo la filosofía guía y justifica sus actividades. Es decir, nos vamos no solamente cuáles son las instituciones, sino cómo deciden los casos los jueces internacionales, y cómo se les debiera guiar y justificar en su actuar.

Sobre todo en derecho internacional el pensar y repensar la tarea del juez internacional, ya sea desde una corte o desde un tribunal internacional, debe de hacerse todos los días, debido al gran impacto que las decisiones de estos individuos pueden tener en la sociedad, así como en el derecho internacional.

Por tanto, la dimensión jurisdiccional del derecho internacional debe entenderse mano con mano con la teoría del derecho internacional y las instituciones, dicho de otro modo, el derecho internacional no puede ser entendido sin entender su jurisprudencia.

Lo anterior tiene dos consecuencias, por un lado el derecho internacional para reconocer cómo y de qué manera se desarrollan los conceptos propios de su materia deberá tomar en cuenta lo que la jurisprudencia entiende sobre dichos conceptos, llámese posibles principios de derecho internacional. Por otro lado, y no menos importante, tiene que ver con que el juez o árbitro internacional no se circunscriba solamente a las cuatro paredes delimitadas de su jurisdicción, ya que perdería de vista las críticas hechas al derecho internacional por sus límites propios, al ser un sistema horizontal.

El problema del derecho internacional al ser un sistema un tanto rústico, tiende a tener varias lagunas, cuestiones no resueltas al no existir un consenso o al dejarse a la costumbre internacional, la única opción viable entonces, es dejar o pedir que el juez internacional sea quien interprete la ley así como sea el que llene esos vacíos o lagunas.

La gran paradoja es que el juez internacional al estar llamado a adjudicar desde su plano jurisdiccional debe identificar las normas, regímenes y fuentes del derecho internacional sobre el caso que se le presenta a resolver, y después interpretar todo de manera coherente.

El trabajo va más allá de solo interpretar y aplicar el derecho, es una tarea de identificar el derecho internacional, ya desde los casos internacionales, las normas, pero sobre todo, el derecho consuetudinario internacional y los principios generales del derecho. Una tarea de ir descubriendo desde el pasado hasta el presente con atención al futuro, porque esa decisión puede generar un precedente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s